lunes, 13 de mayo de 2019

Ley del silencio



Pobre pájaro mío
de hermosa voz antaño,
oculto entre las ramas
tal viejo campesino
que se sienta a esperar,
la vida que vibró
radiante en tu garganta
guarda silencio ahora.

Acepta, leve espíritu,
abandonar el nido;
qué importan ya las alas,
los cantos acordados.

Ah, triste alma mía,
despídete del cielo,
de las dulces mañanas
trinando melodías;
traza tu último vuelo
sobre el bosque de encinas
y los campos en flor;
mírate en los arroyos
y pide al viento amigo
que te lleve hasta el mar.

Adiós, mágicos silbos.
Adiós música bella.

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